- Y dime tú le temes a la muerte? -Pregunto aquel chico, mientras la piel se le erizaba tan solo con pronunciar la palabra muerte.
-No -Respondió ella, con seguridad, como si hubiera esperado aquella pregunta
-Por qué no le temes? Dejarías de ver a tu familia, tus amigos e incluso a aquel que robo tu corazón.
-Pues no temo. No me da miedo pues aprendí a vivir, a llorar, reir, disfrutar con cada uno de ellos, y si la muerte me quisiera arrebatar de sus vidas estaría feliz, pues di todo lo que pude para que ellos me recordaran siempre en sus corazones.

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